¿Por qué el café está tan malo en los bares de España?


Por qué el café está tan malo en los bares de España

Si eres de España o has viajado al país si te gusta el café, seguramente habrás podido comprobar que, al parar en cualquiera de los bares de España, las probabilidades de que el café tenga un mal sabor, son muy altas. Os vamos a explicar las razones por las que España es uno de los países europeos que tiene un peor café en sus bares y restaurantes.

Por qué el café está tan malo en los bares de España

España, uno de los países europeos con peor café

No hay mucha discusión a la hora de reconocer España como uno de los países europeos con el peor café, muy especialmente si no consumimos en cualquiera o, mejor dicho, en la mayoría de los bares de España.

Evidentemente no es el peor país de todos, pero está sin duda alguna entre los peores, y esto tiene una explicación muy clara, la cual no es precisamente la imposibilidad de acceder a un producto de calidad, sino que en los bares se sirve autentica porquería a precio de oro.

Cuando uno quiere disfrutar de un café, lo que buscáis ese sabor natural y ese agradable aroma que además nos pone en marcha, no consumir el café torrefacto que, por costumbre, es el que se sirve en el país.

El café torrefacto, la razón de la mala calidad del café en los bares de España

Este café es mucho más amargo y peso que el café natural que podemos encontrar en otros países europeos como Hungría, Italia, Portugal, etc., los cuales se encuentran entre los países de Europa en los que se puede consumir un café de mayor calidad.

Básicamente, el objetivo de este tipo de café es el de aumentar la densidad que tiene por defecto al grano natural, de manera que se suele realizar una mezcla de 30% de grano torrefacto y un 70% de grano natural.

Fundamentalmente, esto se basa en el interés económico, y es que en el pasado se tostaba el café con un 15% de azúcar, de manera que se envolvía en una película de caramelo que era lo que protegía al grano del exceso de humedad, evitando así que se pudiese.

Esto permitía que el café pudiese durar incluso un año, con lo cual, la gente le interesaba tener una mayor durabilidad aunque en definitiva el sabor fuese algo más amargo precisamente por este caramelo.

Además, al añadir un 15% de azúcar, lo que se hace es reducir un 15% de grano, es decir, resulta mucho más barato, y, al ser más amargo, se utilizaban dosis más pequeñas, con lo cual, estos beneficios los notaba el vendedor así como el cliente.

No obstante, es importante tener en cuenta que la Organización Mundial de la Salud considera que el torrefacto tiene posibilidades de contener sustancias cancerígenas de la misma forma que ocurre con la carne quemada, aunque en este sentido no debemos olvidar que no existe ningún tipo de conclusión, es decir, es una de esas cosas que suelta la OMS a las que tanto nos tiene acostumbrados, sin que existan informes sobre la mesa, pero en cualquier caso, aunque lo hagamos meramente por el sabor, lo cierto es que vale la pena que empecemos a dejar de lado el grano torrefacto y empecemos a exigir un grano más natural con lo que, aunque perdamos un poco de amargor en el café, vamos a ganar mucho en aroma y sabor, lo que al fin y al cabo es lo que verdaderamente nos interesa.


Like it? Share with your friends!

0 Comments

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *